Leyendas y mitos «Nueva Acrópolis»
Kseniya Kirillova
Ekaterimburgo, año 2007
Últimamente la atención pública se ha visto cada vez más atraída por un fenómeno como la «Escuela Filosófica Clásica “Nueva Acrópolis”». Presentándose como organización cultural y de divulgación, esta organización cuenta con muchos seguidores entre personas bastante instruidas, lo cual, en realidad, no sorprende. La revista de «Nueva Acrópolis» «El hombre sin fronteras» está llena de fotografías de monumentos de historia y cultura, de citas de pensadores y poetas conocidos, y durante las «conferencias de filosofía» desde el escenario se oyen profusamente discursos sobre la misericordia, la bondad, el ideal y la tolerancia. La organización trabaja activamente con huérfanos, organiza seminarios sobre temas exóticos y ofrece a la juventud buscadora todo tipo de posibilidades de autorrealización creativa. Los dirigentes y los miembros de «Nueva Acrópolis» son extremadamente amistosos y acogedores, lo que con frecuencia les abre las puertas de algunas universidades y bibliotecas prestigiosas. «Nueva Acrópolis» proclama como sus objetivos:
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La unión de las personas sobre la base del ideal de la fraternidad universal, independientemente de su confesión, raza y pertenencia social.
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Despertar en las personas una visión integral del mundo mediante el estudio comparado de las ciencias, las distintas manifestaciones del arte, los sistemas filosóficos y religiosos.
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Ayudar a cada persona a encontrar la armonía con la Naturaleza, desarrollando sus potenciales internos y conociendo las leyes de la vida (el uso de la letra mayúscula en la palabra «Naturaleza» está presente en el Estatuto oficial de esta organización. – K. K.).
Así pues, ¿qué es exactamente «Nueva Acrópolis»?
Tras conversaciones con la dirección de la organización y el estudio de su literatura programática de acceso público se perfila el siguiente retrato de dicha organización:
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«Nueva Acrópolis» no considera verdadera a ninguna única sistema de puntos de vista. Su tarea es familiarizar a los oyentes con toda la diversidad de posturas y opiniones, sin otorgar prioridad a ningún sistema de cosmovisión. No une a la gente por la fidelidad a determinadas posiciones religiosas, sino solo en cuestiones de caridad.
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«Nueva Acrópolis» es extremadamente tolerante. Respeta todas las posturas, opiniones y religiones, considerándolas iguales. No da preferencia a ninguna religión. En consecuencia, no existe una personalidad cuyas opiniones fueran consideradas incuestionables.
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Por consiguiente, «Nueva Acrópolis» no tiene y no puede tener ninguna enseñanza, es decir, un determinado conjunto de doctrinas religiosas reconocidas por igual por todos sus miembros. Como indica en su peritaje del 06.12.06, realizado a petición de la sección de Ekaterimburgo de «Nueva Acrópolis», la doctora en ciencias filosóficas E.S. Elbakyan, la organización «se ocupa de la difusión del conocimiento, no de la fe» y «en ella hay personas de distinta pertenencia confesional o no creyentes». Tanto más imposible, por tanto, que «Nueva Acrópolis» tenga una enseñanza secreta.
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De ello se deduce que el propio proceso de impartir conferencias se percibe como una simple transmisión de cierta información, pudiendo en las conferencias exponerse diferentes, con frecuencia mutuamente excluyentes, puntos de vista sobre una misma cuestión.
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Todos los hechos se exponen absolutamente verazmente, ya que el objetivo principal de las conferencias es elevar la formación de los alumnos.
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Tras escuchar un ciclo de conferencias, el alumno puede elegir por sí mismo cualquier sistema de convicciones. Por «elección por sí mismo» se entiende una elección sobre la que no se ejerce ninguna presión, ni siquiera psicológica. Ni la estructura de las conferencias ni el comportamiento del conferenciante ejercen influencia alguna sobre la conciencia del oyente ni le conducen mediante manipulaciones a un resultado predeterminado.
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La actitud hacia el mundo que nos rodea es absolutamente positiva, pues «Nueva Acrópolis» extrae los valores culturales precisamente de él.
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Así pues, el término «secta totalitaria» es totalmente inaplicable a «Nueva Acrópolis».
Si se aceptan todas las posiciones anteriormente enumeradas como verdad, verdaderamente parece absolutamente infundada la postura de los especialistas en sectas, que insisten en calificar a «Nueva Acrópolis» de culto destructivo. Propongo, sin entrar en disputas innecesarias, simplemente comparar los enunciados expuestos con los materiales internos de «Nueva Acrópolis» y comprobar su correspondencia.
- ¿Se considera verdadera alguna única sistema de puntos de vista? Una respuesta indirecta a esta pregunta se halla en el artículo del fundador de «Nueva Acrópolis», Jorge Ángel Livraga, «Sobre la escolástica» de septiembre de 1981 (en adelante — «Sobre la escolástica»), p. 6 de la sección «Para los profesores»: «El profesor debe ser claro y comprensible en sus explicaciones. No basta con conocer la Verdad, hay que saber explicarla, transmitirla a la conciencia, y si es necesario, probarla. Recuerden que los jóvenes que vienen a la Escuela a menudo están desilusionados en la vida y buscan nuevos caminos para realizar sus ideales. No se debe deformar la Enseñanza solo por miedo a herir los sentimientos de los más susceptibles, porque nuestros alumnos vinieron a nosotros para la búsqueda de verdades aplastantes e irresistibles, y no para una retórica nebulosa que no explica nada a nadie». En la sección «Para los alumnos» también se proclama: «Sumérgete de lleno en los Misterios: en ellos está oculta la Verdad».
Así pues, en «Nueva Acrópolis» existe claramente algún sistema de posturas que se reconoce como verdad absoluta; más aún, se le denomina la Enseñanza. Las declaraciones de los dirigentes de la secta de que «Nueva Acrópolis» no tiene su propia enseñanza, a la luz de esto, parecen una mentira sin escrúpulos. Además, conforme a las directrices internas de la organización, a los conferenciantes («instructores») les corresponde no solo creer piadosamente en la doctrina propuesta, sino transmitirla en las conferencias públicas, empleándolas únicamente para inculcar en los oyentes las convicciones de los dirigentes de la organización.
A modo de ilustración, transcribimos extractos de la transcripción de la sesión de la responsable del «Nueva Acrópolis» rusa Elena Sikirich con los «instructores» del 02.02.97, «Manifestación de las 7 leyes en el trabajo del instructor» (en adelante — «Manifestación de las 7 leyes...»): «El instructor de la Ley de la Unidad no transmite nada suyo. Transmite no lo suyo, sino la esencia. Punto clave. La idea que debe transmitir —no es suya. Y por principio de emanaciones, si se tiene en cuenta la Ley de la Unidad, el instructor ante todo debe transmitir la esencia, la idea, el arquetipo del organismo del que es parte constituyente. Los arquetipos fundamentales, las ideas, los momentos de lo que llamamos la ideología del Acrópolis. Este es el primer punto. Entonces la primera tarea en todos nuestros encuentros, en las conferencias, en las conversaciones individuales, como dice la Voz del Silencio, "¿has armonizado tu alma con...?". ¿Has armonizado tus suposiciones, los momentos clave con el corazón, la doctrina y la filosofía del Acrópolis? Y aquí, en cuanto a la ley, desde el punto de vista del instructor, no existen diez mil doctrinas. No existen diez mil entendimientos diferentes de la doctrina. Existen diez mil formas diferentes en las que se exponen las mismas ideas. Y entonces, en este contexto, la primera y principal tarea no es solo del instructor, sino también del dirigente, ahora hablamos en el contexto de la conferencia — no desviarse del camino, no alejarse, no deformar. No dar interpretaciones libres que no tengan fundamento ya confirmado en el marco de la filosofía del Acrópolis, con tales o cuales presuposiciones, las palabras de HAL, los clásicos, Blavatsky, yo, etc.» (aquí y en adelante: negrita mía. — K.K.). Más adelante: «Para que os sea más fácil y para que podamos transmitir lo que oficialmente llamamos ideología del Acrópolis, la primera pregunta que haremos será: ¿cómo lo haría HAL?».
Empleando el aparato conceptual de la sectología, está presente un cierto «conocimiento de culto», es decir, un método universal mediante el cual los adeptos pueden alcanzar la dicha, la unión con Dios, la perfección, hallar el sentido de la vida, etc. Si se comparan las expresiones citadas con el primer punto de la caracterización publicitaria de «Nueva Acrópolis», se evidencia un engaño manifiesto en el reclutamiento, que es uno de los rasgos más vivos y típicos de las sectas totalitarias. En efecto, los oyentes acuden con la intención de familiarizarse con distintas concepciones filosóficas, pero no con la doctrina del fundador de «Nueva Acrópolis», Jorge Ángel Livraga (HAL), que se intenta transmitirles bajo apariencia de conferencias.
- ¿Existe una personalidad sacralizada cuyas opiniones se consideren incuestionables? Para responder a esta cuestión, volvamos nuevamente a la «reunión de instructores» «Manifestación de las 7 leyes...»: «Y el primer momento que hay que tomar conciencia es el momento de que vosotros y nosotros llevamos una partícula de HAL. No digo la mía. Ahora estamos hablando, el vínculo principal y fundamental que nos une, digamos, con el mundo de los Arquetipos. Hemos dicho que, en realidad, dar bien una conferencia, realizar bien un encuentro, pequeño o grande, significa hacer como si en nuestro lugar estuviera él... El modelo ideal —imaginar que a sus pensamientos les dais vuestros ejemplos, vuestro matiz... Cuando, desde el punto de vista de la Ley de la Unión, preparo una conferencia, me hago la pregunta: ¿cómo lo explicaría HAL...? Para que os sea más fácil y para que podamos transmitir lo que oficialmente llamamos ideología del Acrópolis, la primera pregunta que vamos a hacernos es: ¿cómo lo haría HAL? Y os aseguro, yo, por ejemplo, sobre todo para los encuentros formativos, siempre que me siento a prepararme, después de reunir un montón de material y leerlo, siempre me hago la primera pregunta: ¿qué diría HAL? Eso para mí es el núcleo...».
Allí mismo: «Para tales situaciones es necesaria una calma más profunda del alma. Un alma que se apoye en el Maestro. Es la única entidad en la que una persona puede apoyarse, lo demás debe hacerlo por sí mismo. Os digo esto también por mi propia experiencia de veinte años dando conferencias. Y cada vez que os lo decía diez mil veces en todas las reuniones de instructores, antes de los actos importantes me pongo nerviosa, pero siempre me calma la misma idea — ¿cómo actuaría HAL? Y si ni siquiera puedo pensar en ello, si no puedo llegar a ello en medio del pánico, existe un mecanismo automático — la palabra, el concepto HAL. Y ya está. Adelante. Ni cómo diría, ni qué diría, ni cómo explicaría, ni por qué ejemplos, ni que ayude o no ayude, simplemente: "HAL" — y adelante. Esto, desde el punto de vista de la Ley de la Voluntad, de la Unión, de retorno a los orígenes, hay que tenerlo como estado del alma cada instructor. Tenéis, además de HAL, otro pequeño eslabón intermedio, yo, Delia. Yo tengo a Delia y a HAL. Pero lo que concierne a HAL —es algo especial. Y entonces estaremos tranquilos de que nuestra doctrina no se deformará. Y entonces estaremos tranquilos de que no nos desviaremos del camino y de que no permitiremos libertades que están relacionadas, más bien, con momentos de nuestra persona que con el verdadero alma».
En «Nueva Acrópolis» no se tolera el menor desacuerdo con los artículos de HAL, y él mismo es reconocido como «gran maestro de la humanidad», ideal e infalible pese a las evidencias contrarias. Una ilustración perfecta de este enunciado es la frase del mensaje «Palabra viva» del 17.02.96 (en adelante — «Palabra viva»), dirigido a los dirigentes: «He aquí un ejemplo de HAL, el gran HAL, que nunca mintió, y no mintió ni siquiera al contar el hecho de la llegada de Giordano Bruno a Zagreb, aunque eso nunca ocurrió». En la propia frase están contenidas dos afirmaciones mutuamente excluyentes, absolutamente incompatibles desde el punto de vista de la lógica común, pero perfectamente coherentes entre sí dentro de la lógica sectaria. HAL es inmaculado, por tanto no mintió, incluso al decir algo que nunca existió. Se observa una alteración del sistema de valores, es decir, la creencia de que cualquier medio es adecuado y justificado para alcanzar el fin. Para lograr lo deseado se puede engañar a la gente, sin reconocer siquiera ese hecho como mentira. En conjunto, la relación de los acropolistas con el «gran HAL» entra en la noción de gurúismo — culto al líder carismático (vivo o muerto). El gurú es un superhombre cuya voluntad debe ser obedecida rápida e incondicionalmente, y el disenso es inadmisible. Según la ideología sectaria, la orden del gurú es la voluntad incondicional del propio Dios. La presencia de tal gurú (persona o grupo) es asimismo un rasgo inherente de secta totalitaria.
- ¿En qué consiste exactamente la enseñanza de «Nueva Acrópolis» y hasta qué punto es secreta? La caracterización general de la enseñanza de «Nueva Acrópolis», reproducida en muchos manuales sobre corrientes religiosas no tradicionales y que figura en la mayoría de sitios de Internet, es la siguiente:
«Nueva Acrópolis» puede caracterizarse como una secta sincrética de tipo oculto-pagano y totalitaria, que utiliza como cobertura supuestas acciones caritativas.
Además de las conferencias oficiales y de los eventos benéficos, en «Nueva Acrópolis» existe una enseñanza secreta, accesible únicamente a los «iniciados», que se reclutan precisamente entre los oyentes y participantes de las actividades «culturalistas». La doctrina de la secta se basa en las obras de Livraga «La hacha de oro» y «Los laberintos de lápis-lázuli», incluidas en el volumen titulado «Manual del director». La doctrina de la secta combina elementos de la teosofía y de varios cultos paganos (sobre todo griegos antiguos). «Nueva Acrópolis» prescribe a sus adeptos el aprehender las leyes del microcosmos y del macrocosmos mediante el estudio de ciencias ocultas: astrología, numerología, quiromancia. Se presta especial atención al estudio de la mitología pagana, los ritos y los rituales. Al tiempo, en la conciencia de las personas se distorsionan los valores religiosos y culturales tradicionales, desarrollándose un interés poco sano por las prácticas mágicas y ocultas. Se otorga particular importancia al establecimiento de la conexión con mundos paralelos. Los adeptos de «Nueva Acrópolis» creen en la reencarnación y en la próxima llegada a la Tierra de la era de Acuario. La tarea principal de la secta es crear del hombre un superhombre, un representante de la nueva «sexta raza» humana, lo que, en esencia, implica la justificación de discriminación racial y de una ideología de superioridad.
El creador de «Nueva Acrópolis» fue el fallecido profesor argentino de origen italiano Jorge Ángel Livraga (1930 — 1991), que bajo la marca de la difusión de sus ideas de carácter teosófico creó una ramificada red mundial que penetró desde finales de los años 80 también en Rusia. En el «Manual del director» Livraga señala: «Todo ser vivo que posea capacidades más o menos desarrolladas es codicioso de poder. El poder es un instinto del alma, como la conservación es un instinto del cuerpo... Quien siente en sí la fuerza de ser líder no debe amar a los demás... Un dirigente que decide algo una vez debe conseguir lo pensado, a pesar de los gastos, en el plazo más breve... Es preciso arrancar de la conciencia todo aquello que crea en ella complejos».
De ultraderecha en sus puntos de vista, «Nueva Acrópolis» tiene en su estructura un «cuerpo de seguridad» secreto que utiliza en su actividad ritos ocultos y simbología fascista. Uno de los dirigentes del «Cuerpo de seguridad», Fernand Schwartz, vinculó la apertura de una nueva etapa en la historia de la organización —etapa de acciones activas—. En el boletín publicado por la persona de confianza de Schwartz, Jean-Marc Masse, se indicaba directamente: «Sabemos que somos el embrión de una organización que crecerá hasta convertirse en un enorme ejército, un enorme poder».
Citemos algunas frases que caracterizan elementos concretos de la doctrina de «Nueva Acrópolis». A continuación se reproducen extractos del discurso pronunciado por Elena Sikirich ante los miembros de las «Fuerzas Vivas» (FV, núcleo interno de la organización) en la «práctica de verano» de las FV en 1999 sobre los orígenes, la esencia y las tareas de «Nueva Acrópolis» (en adelante — «Práctica de verano» de las FV):
«HAL dice claramente que la tarea del Acrópolis, en realidad, es un nuevo intento de dar el impulso para la sexta subraza de la quinta raza. Nuestra tarea a través de todo lo que hacemos es dar impulso para la sexta subraza de la quinta raza».
«Lo primero que necesitamos entender: que Acrópolis no es solo una escuela. Que Acrópolis está fundada como un nuevo impulso. Otro entre millones, cientos de miles de impulsos que continúan desde que fue fundada la gran Logia Blanca y desde que a la humanidad descendieron altas entidades, los Señores y los Prometeos. [...] Y ahora, aunque no se lo decimos a los miembros para que no parezca que somos vanidosos, etc., en el siglo XX el único canal hacia los Maestros es Acrópolis. Así como en el siglo XIX lo fue la Sociedad Teosófica. Esta es nuestra "familia". El único canal y los únicos que recibieron el derecho de pasar las pruebas para merecer la escuela esotérica —son Acrópolis. Y si cualquiera de los 4-5 mil millones de personas que viven en la Tierra quiere entrar en los misterios, debe entrar en Acrópolis. Y pasar por todos los peldaños, empezando por el "programa blanco", el primer ciclo, y llegar a las FV. Porque para que alguien en la próxima vida pueda siquiera soñar con los misterios, el primer peldaño que debe merecer es las FV. Y las FV son ese eslabón en la cadena que le faltaba a la Sociedad Teosófica».
«La escuela de discipulado es una gran fuerza. Esta luz, de la que debemos ser conductos, eso es. [...] Da la fuerza a toda la misión de resistir y no ser llamada otro intento fallido, como ocurrió con la Sociedad Teosófica inmediatamente tras la muerte de E.P.B. HAL ya se ha ido, nosotros todavía resistimos. Perdón, pero es un gran progreso, esto no había ocurrido antes en la historia. Gracias a que está Delia. ¿Y luego qué? Hay que seguir creando la cadena, si no, la misión quedará… El impulso de la sexta raza volverá a esperar quién sabe cuánto tiempo. La gente volverá a vagar en su caos, su desconcierto, sin criterios, sin muchas cosas...»
Así pues, «Nueva Acrópolis» es una organización religiosa que se proclama a sí misma único canal posible de comunicación con las «fuerzas superiores». Como afirma E. Sikirich, cada escuela esotérica de la antigüedad fue enviada por la jerarquía de los mahátmas con el propósito de preparar a la humanidad para su entrada en la raza superior. La enseñanza sobre la «sexta raza» remonta directamente a la doctrina oculta de Blavatsky, cuya sucesión reivindican los acropolistas. No obstante, pese a todo el respeto de los acropolistas hacia Blavatsky (en la terminología acropolista E.P.B.), HAL consideró que incluso su misión fracasó y que el impulso se extinguió con la muerte de E.P.B. Por eso la tarea de NA es conservar el impulso y así realizar lo que ninguna otra organización en la historia de la humanidad consiguió. La confirmación de ello se halla también en la transcripción de la grabación de la sesión de E. Sikirich con miembros de las «Fuerzas Vivas» sobre las «pruebas» de cara al año 2000, del 25 de septiembre de 1999:
«...Empezaron "desde el ápice oculto", recordando cómo HAL recibió la tarea —hacer todo lo que esté en su mano para que la escuela aportara su contribución al impulso de la 6ª subraza de la 5ª raza. Hacer todo lo que esté en su mano. Y recibió esa tarea de forma muy concreta... Dar su aporte al nacimiento de la 6ª subraza de la 5ª raza... Recordando ello, recordamos que prácticamente todas las escuelas acropolistas, en este arduo trabajo, continuaron la obra de HAL. Porque cada una de ellas, también nosotros, recibió la tarea de desarrollar el modelo de algo dentro del impulso general. Cada una genera, abre camino, encuentra formas para una parte del mosaico común, que solo es conocido por HAL, Delia y dios. Nosotros no logramos comprenderlo».
Más aún, «Nueva Acrópolis» afirma ser la reencarnación de todas las antiguas escuelas y sectas esotéricas, es decir, de sus miembros y dirigentes. De este modo, por la mano ligera de HAL todos los pensadores y filósofos del pasado pasan a ser «acropolistas». El diácono Andréi Kuraev denomina este fenómeno «misión entre los muertos»: «Esta extraña costumbre es típica de los teósofos: rastrean las páginas de la historia universal para enrolar, en la medida de lo posible, al mayor número de figuras históricas notables entre sus adeptos y partidarios. Así como los mormones reúnen en sus archivos datos sobre todos los difuntos para luego rezar por ellos y al hacerlo convertirlos a todos en mormones, así los teósofos distribuyen "iniciaciones" póstumas a quien ellos desean, sin preocuparse en absoluto de si los mencionados hubieran querido o no ser teósofos. Pero los muertos no responden». [1]
A continuación se dan ejemplos de tales prácticas (Práctica de verano de las FV):
«Se puede decir que Acrópolis durante muchos miles de años, en realidad, ha reencarnado con las mismas altas almas, los grandes señores, el mismo HAL, que fue llamado de otra manera, Delia, y que esto es una de nuestras reencarnaciones».
«Nosotros somos tebanos [...] Todos nuestros saberes, todos nuestros conocimientos, todos nuestros recuerdos, toda nuestra protección y patrocinio de las grandes entidades HAL y a través de HAL trajimos al mundo en esta época desde Tebas, desde Egipto... fue entonces cuando maestros y jerarquía crearon un plan para intentar dar impulso a la sexta subraza de la quinta raza. Y en distintas épocas y generaciones, a través de diferentes familias espirituales o grupos, pero la base fue la llamada familia del cuarto rayo, o familia tebana, a la que pertenecemos...»
«Europa debía convertirse en la cuna de la siguiente subsubraza de la quinta raza. Así nació el famoso Anax, al que pertenecemos. Los que llevan nuestra camiseta con el logotipo NA saben perfectamente que en esas letras está contenida la palabra Anax».
«Nuestra familia es elegida como portadora de la misión. Se eligen grandes señores que protegerán esos impulsos; junto a los grandes señores se eligen grandes iniciados; se eligen discípulos aceptados; y se eligen las pequeñas hormigas».
«¿No os extraña por qué su enseñanza nos es cercana? ¿Por qué, cuando leemos a los estoicos, es como si oyéramos a HAL? ¿Cuando leemos a Marco Aurelio como si oyéramos a HAL? ¿O leemos a Sócrates, Platón, textos egipcios antiguos? Todo eso vive en nosotros, no lo leemos sino que recordamos… Uno de los bastiones de Anax, el último bastión fuerte fue Alejandría, la escuela neoplatónica. Y como dijo HAL, cuando nos encontrábamos con él hace mucho tiempo, no presumo, pero en nuestra familia hubo y hay reyes, sacerdotes, filósofos, maestros y alumnos, damas, caballeros y mártires… Marco Aurelio es nuestro hombre… El Renacimiento, Giordano Bruno —somos nosotros… Pero ese es el hombre que realmente, a caballo entre los siglos XVI y XVII (vivió, imaginad, en el mismo tramo de siglos que nosotros), creó literalmente Acrópolis sin llamarla Acrópolis. En Acrópolis circulan rumores, existe la suposición de que Giordano Bruno fue una de las encarnaciones del maestro Sri Rama, maestro de HAL».
La única excepción que «Nueva Acrópolis» hace son los masones: «Los masones no somos nosotros, y los rosacruces no somos nosotros, pero también fue un impulso de la jerarquía. Es una subfamilia, no somos nosotros, pero afines». Probablemente se explica porque algunas logias masónicas han perdurado hasta hoy y podrían declarar su desacuerdo con la adscripción a NA.
E. Sikirich formula sin ambages otra tarea de su organización —el proselitismo, y proselitismo entre la parte más intelectualmente desarrollada de la sociedad: «Si no atraemos la atención de las mentes más altas y nos quedamos girando entre nuestras cuatro paredes, se puede considerar que nuestra tarea no está cumplida. Es muy importante que lo recordemos».
Esto es precisamente lo que se implica bajo la fórmula «enseñanza secreta», y no la mera creencia en la reencarnación, como intenta convencernos la perita Sra. Elbakyan. Con justicia cabe decir que la teoría de la reencarnación, la materialidad del pensamiento, las leyes del karma y del dharma y otras posiciones de la enseñanza oculta son transmitidas a los oyentes de la Escuela Filosófica Clásica (EFC) con bastante rapidez, en el transcurso de varias conferencias (esto es, esa parte de la enseñanza no es secreta). Pero conviene precisar que esos datos se presentan como información objetiva en el marco del «estudio comparado de las religiones». A los oyentes no se les informa de que tales posiciones constituyen una doctrina que se transmite como verdad en última instancia y que no se pone en duda.
Prueba de que las cosas enumeradas constituyen no meros conocimientos sino convicciones religiosas inculcadas en «Nueva Acrópolis» son, en particular, extractos de la «reunión de instructores» «Manifestación de las 7 leyes...»: «Intentemos al menos mantener en la cabeza lo que tenemos en nuestra ley. Os recuerdo los planes. Empezamos de arriba y descendemos.
Para el plan de Atma (Voluntad, Ley) — Ley de la Unidad.
Luego — Ley de la Iluminación o la Santificación (plan Buddhi — intuición).
Plan de Manas (mente superior) — Ley de la Diferenciación.
Luego — organización (kama-manas — mente inferior).
Luego Ley de la Psique — Astral, psique.
Ley de la actividad, de la acción — prana, energía.
Y la última, todos la recuerdan — Ley de la periodicidad, de los ciclos — plan físico.
¿Cómo pensáis que podríamos aplicarlas para la preparación de instructores, sobre el modelo del instructor?
Si recordáis, la Ley de la Unidad es el principio rector que conduce a todos a un destino universal por el camino de la evolución. Como se dijo, si os preguntan cuántos sois, respondéis: "Uno". Se dijo que está vinculada con la conciencia de participación en un organismo, pequeño o mayor, la conciencia de que somos parte de algo más grande. Y se dijo que esto está ligado con la conciencia de la cadena, es decir, al principio de emanaciones o transmisión del fuego por el que fue creada toda la Universo. Existe un Absoluto inicial —primer fuego. Él transmite su fuego al segundo, el segundo engendra al tercero —transmite su fuego».
«Palabra viva» (sobre la materialidad del pensamiento y la palabra): «Esta es la forma más afortunada y hasta el momento, en el desarrollo de la quinta raza, la única forma por la cual el principio puro de la voluntad se manifiesta hacia fuera... Para que esto os sea comprensible, os recuerdo un momento de la conferencia sobre la sexta raza. Cuando Blavatsky explica que vendrán tiempos en los que no habrá diferenciación sexual, cuando la gente se encarnará de una especie de "androginosidad" y cuando cualquier forma de reproducción, empezando por la física, se realizará a través de la interacción pensamiento — palabra... Y cuando Blavatsky explica que así nacerán los niños, o sea, ya no habrá que hacer trabajo físico u otro —quiero crear— pensé, dije en la forma correspondiente y la forma ya nace bajo la influencia de mi palabra. Y esto se llama principio de la "Palabra Sagrada" en el arte del orador. Y debéis entender que al leer una conferencia —cualquiera— ... en algún momento, a veces, cuando ni siquiera somos conscientes, nuestra palabra tiene fuerza de acción: dijo —ya empieza el proceso... Si dices mal, entonces, en consecuencia, atraes y manifiestas no lo correcto, y, en consecuencia, entras en interacción con la ley del Karma, que tiene sus planes sobre las creaciones, o estamos de acuerdo con ellos, o si no damos en el punto, vienen sanciones».
¿Qué decir sobre el grado de secretismo de la enseñanza religiosa de «Nueva Acrópolis»? Aquí es pertinente reproducir extractos del artículo de Jorge Ángel Livraga «¿Por qué no enseñamos esoterismo en mayor medida?» (Bastión nº 81): «...La exposición directa de la parte esotérica sin un previo conocimiento exotérico necesario podría convertir a muchos jóvenes en sectarios y fanáticos, en lugar de hacer de ellos auténticos filósofos-acropolistas. Por eso en la primera etapa son necesarios filtros. Sin ellos los principiantes se separarían demasiado del mundo cotidiano...».
«Así que que la creencia de que cualquiera que haya manifestado interés por Nueva Acrópolis obtendrá inmediatamente la posibilidad práctica de un contacto con la Esencia de las Cosas, con el Misterio que es la Mística en acción, debe permanecer en el reino de las utopías estériles. Ni carteles, ni folletos, ni siquiera conferencias y lecturas por sí mismas os abrirán tal posibilidad».
«En cuanto a la cuestión de por qué no enseñamos más esoterismo, y no solo a los que recientemente se han unido a nosotros, sino también a los que durante años son miembros de nuestro Movimiento, también nos guiamos aquí por consideraciones semejantes a las expuestas arriba… Ninguna persona es capaz, en apenas unos años, asistiendo una o dos veces por semana, de alcanzar la pureza interior suficiente para percibir la Sabiduría que durante milenios, como gotas del rocío matinal, se fue acumulando en la sagrada copa de la Flor del Loto Blanco del Conocimiento Esotérico».
Así pues, Livraga explica su reticencia a revelar a los adeptos la verdad sobre la auténtica enseñanza creada por su organización alegando que ellos no serían capaces de asumirla y que ello, más aún, les acarrearía consecuencias perniciosas. Permitámonos concluir que se trata de mera excusa. El mero hecho de que en la organización exista un conocimiento capaz de «convertir a muchos jóvenes en sectarios y fanáticos» y de separar a las personas «del mundo cotidiano» no parece preocupar en absoluto al «gran HAL». Además, los jóvenes sí se convierten en «sectarios y fanáticos» y se separan de la vida cotidiana, lo que en gran medida fomenta el hecho de que la dirección de «Nueva Acrópolis» se arroga el derecho de decidir qué comunicar sobre la auténtica esencia de la organización:
«Eres demasiado pequeño, eres un niño todavía, y por eso nosotros, conforme a la costumbre milenaria, te dosificamos gota a gota un potente medio —el Conocimiento Esotérico… Nada de improvisaciones. Conocemos perfectamente lo que te hace falta, cuándo y en qué cantidades… Todos los especialistas y eruditos del esoterismo (no los intelectualitos que se extienden sobre el esoterismo, sino los que realmente lo practican y se dedican a él), desde E.P. Blavatsky hasta Eliphas Lévi, señalan la necesidad de aprehender lo Oculto gradualmente».
«La aprehensión de los grandes Misterios requiere tiempo, trabajo, entrega total y desinterés. Hay que consagrarse por completo al servicio del Ideal».
Particularmente interesante es la última cita. Por tanto, el adepto de «Nueva Acrópolis» debe entregarse por completo al servicio del ideal, ¡sin saber siquiera en qué consiste! Evidentemente aquí no puede ser cuestión de una elección consciente, porque la persona no tiene idea de qué está eligiendo y en qué gasta su tiempo, sus fuerzas, e incluso, a veces, toda su vida. Incluso llegado el caso de que en el tiempo conozca algunas posiciones que se le imponen, no posee posibilidad de verificarlas, pues recibe conocimientos de una fuente manifiestamente no objetiva —de personas que creen fanáticamente en ellos. En tal situación se constata la típica ruptura esotérica. Su esencia radica en que, al ingresar en la secta, en el momento del reclutamiento, a la persona nunca se le informa del verdadero contenido de la enseñanza sectaria, de lo que vendrá después [2]. Como resultado, la persona invitada a entrar en una organización se ve inmersa en otra muy distinta. Dicho de otro modo, la organización resulta ser otra a la que parecía en apariencia. La existencia de tal ruptura es también un rasgo de secta totalitaria. Cabe señalar que en «Nueva Acrópolis» la ruptura esotérica se manifiesta con mucha mayor intensidad que en muchas otras sectas.
- ¿Qué representa para los empleados de la organización el proceso de impartir conferencias? Como ya se indicó en el punto 1, las conferencias de la EFC son ante todo un método de sugestión de la doctrina acropolista y no una mera transmisión de información. La finalidad de tal enseñanza fue formulada en el artículo «Sobre la escolástica», p. 7 de la sección «Para los profesores»: «El instructor-acropolista debe siempre mantenerse a la altura de su posición y sentirse como un canal de la Historia. Hemos venido a cambiar el mundo, y no a ser otra de esas escuelas que debatien sobre lo esotérico. El esoterismo y otras cosas similares son solo parte de la lucha acropolista, destinada a inspirar a los alumnos».
Más aún, según la enseñanza de «Nueva Acrópolis», el propio proceso de enseñanza posee carácter místico y sacral:
«Palabra viva»: «La persona que tiene el arte de trabajar a través de la palabra es un mago. Y con independencia de que seamos muy pequeños, la conferencia, el poema, la velada, el pequeño grupo debe ser una forma de acción mágica o mística».
«Manifestación de las 7 leyes...»: «Porque en ese contexto el instructor se convierte verdaderamente en sacerdote y mago, y no existe ni sabio ni mago ni sacerdote a medias... Entonces tiene lugar el sacramento de la famosa Ley de la Santificación desde el punto de vista del instructorado, porque cuando el instructor, leyendo la conferencia, transmite fuerza, despierta en las personas una fuerza elemental que las sostendrá durante un periodo determinado. Es el momento del Amor-Intuición, el momento de la bendición. Si los Verdaderos Grandes bendicen al transmitir el poder interior auténtico, entonces el instructor posee como instrumento la palabra sagrada».
«Palabra viva»: «Es el momento de los Misterios antes del comienzo de la conferencia, cuando invocáis interiormente, en forma simbólica, las imágenes sagradas que os inspiran. Y como la última vez antes de la batalla, y cada conferencia es una nueva batalla, pedís la bendición, una vez más "a los pies del Maestro"».
«Sobre la escolástica», p. 4 de la sección «Para los profesores»: «Nunca olvidéis que la Enseñanza es un acto sagrado, y la sala de conferencias es un espacio sacro». Así, desde el punto de vista de los propios acropolistas, incluso la lectura de conferencias no es un acto secular, sino acciones rituales mágicas.
- ¿En qué medida se ajusta a la verdad la información factual expuesta en las conferencias? Para responder a esta cuestión es necesario volver al antes citado sistema de valores movido. Este bloque merece reproducir íntegro un pasaje de «Palabra viva», pues es muy típico de todas las sectas totalitarias:
«Y HAL nos enseñó que en ese contexto no es grave inventar algo — alguna información que nadie verificará, incluso aunque se diga que tal cosa no ocurrió... Y ¿qué pensaríais, le habríais puesto la marca a HAL por eso, cuando al leer la conferencia "Giordano Bruno" inventó delante del público, para que oyeran algunos miembros de las FV que atendían la conferencia, que Giordano Bruno estuvo en Zagreb y fundó una escuela cuyo núcleo se llamaba "Fénix" (entonces la FV en Zagreb se llamaba "Fénix") y que así empezó el primer impulso espiritual en Europa del Este. Pero él lo contaba de tal modo que los que entendían sus palabras no vieron a Giordano Bruno, lo vieron a él, y hasta llegaron a creer —quizá así fue, aunque sabemos que no fue. Todo es relativo en el tiempo y en el espacio, y hechos que no se han dado en la realidad quizá se dieron en otros planos. Por eso hay cosas que la lógica no puede aceptar, pero algo dentro de nosotros (esto se llama momentos de la inspiración sagrada en la conferencia) nos obliga a contarlas. He aquí un ejemplo de HAL, el gran HAL, que nunca mintió, y no mintió ni siquiera al contar el hecho de la llegada de Giordano Bruno a Zagreb, aunque eso nunca sucedió. Delia luego se reía: "A mí me hubiera gustado que viniera, pero no vino"».
Así, en «Nueva Acrópolis» no solo se admite la mentira, sino que los instructores son directamente convocados a mentir en el ámbito de los hechos históricos, denominándola «inspiración sagrada». Como resultado, el oyente que desea elevar su nivel cultural y conocer ciertos hechos históricos concretos se ve obligado a aceptar a pie juntillas las fantasías de Livraga u otros «maestros» de la EFC, cuyo único propósito es su reclutamiento en una secta oculta.
- ¿Se aplican metodologías de control de la conciencia en el trabajo con los oyentes? Esta es una de las cuestiones más importantes a la hora de adscribir a una organización a las sectas totalitarias. Debe recordarse también que en «Nueva Acrópolis» existen dos niveles de iniciación: la «Escuela Filosófica Clásica», que incluye ciclos de clases teóricas y prácticas, y el núcleo interno de la organización, llamado «Fuerzas Vivas»; la etapa correspondiente del aprendizaje se denomina «Escuela de discipulado». Consecuentemente, los métodos de control de la conciencia en los distintos niveles son diferentes.
En el sitio «Nueva Acrópolis: información para la reflexión», dedicado a la denuncia de «Nueva Acrópolis» y ubicado en la dirección no-acropol.info (en adelante — No-acropol.info), en las secciones «Control de la conciencia» y «Educación al modo acrópolis» se exponen detalladamente los métodos de control de la conciencia y de manipulación aplicados a nivel de las «Fuerzas Vivas» (FV). Yo quiero detenerme en las metodologías que tienen lugar ya en el nivel de la EFC. La cuestión es que los conferenciantes reciben un detallado instructivo donde les enseñan métodos de sugestión, control de la conciencia y técnicas hipnóticas.
En «Nueva Acrópolis» está muy desarrollado el control de las emociones, que se manifiesta en dos formas:
- La conquista elemental de la confianza, cuando el instructor se esfuerza activamente por hacerse querer por la audiencia, de modo que los oyentes le necesiten y no se imaginen la vida sin él. Pueden emplearse cualquier tipo de métodos: desde el banal «bombardeo de amor» hasta otras técnicas manipulativas. Como suele ocurrir en las sectas totalitarias, el fin justifica los medios:
«Manifestación de las 7 leyes...»: «Prever ciertos momentos de conseguir la simpatía de la gente hacia vosotros. Crear al inicio de la conferencia esos llamados lazos invisibles, gracias a los cuales luego podréis llevar la conferencia o el encuentro hasta el final. Vuestra tarea en este contexto es que para la gente, especialmente si trabajáis con ellos largo tiempo como instructor, lleguéis a ser una persona cercana y querida. Aunque no hablen con vosotros en absoluto, porque en las grandes conferencias no llegan hasta vosotros. Aunque podáis no tener con ellos comunicación verbal o muy poca. Pero tenéis que hacer todo lo posible para convertiros para ellos, incluso sin ser su autoridad, en alguien de la familia, en su persona. Y esto no significa solo romper el hielo inicial, sino construir la conferencia, y sobre todo la primera parte del encuentro o los primeros encuentros, si vais a impartirlos continuamente, de modo que os amen... Y con cuidado, conseguir la predisposición de la gente...»
Desde el punto de vista moral se aprecia un evidente amoralidad en tal postura: no se trata de amar a los alumnos, sino de provocar su amor por cualquier medio con el fin de crear en los adeptos una dependencia total hacia el instructor.
- Provocar determinadas emociones mediante técnicas tradicionalmente asociadas con la hipnosis ericksoniana:
«Manifestación de las 7 leyes...»: «A través de las emociones debéis suscitar la devoción hacia la escuela, hacia el sueño, hacia el Maestro, el estado de entrega a lo Bello. Y por eso se dice que, durante la conferencia, la clase, aunque ello sea arte de la más alta categoría, hay que, en la medida de lo posible, planificar conscientemente que durante la sesión haya momentos de las llamadas sacudidas emocionales... Pueden ser momentos muy suaves, bellos, enternecedores, como dijimos en los maratones anteriores, lágrimas, o ternura, o desesperación, o no desesperación sino la toma de conciencia de hasta qué punto has caído por cierto criterio... O pueden ser momentos fuertes, de elevada carga emocional. Esto incluye toda la gama, la voz y todo lo que haga falta, pero es cuestión de entrenamiento, que suele hacerse mediante golpes súbitos cuando los oyentes menos lo esperan. Es un momento sutil, pero muy importante, sobre todo si se trata de lo bello. Los viejos recuerdan a Fernando Schwartz. Todo hip-ji-ji, ja-ja-ja, muy bien, sí-sí-sí, y al final —¡AVE!!! Cuando prácticamente no lo sientes, sube la voz, la fuerza de la palabra, el silencio en la sala, todos te miran, y ves que llegas a la culminación, antes de eso hay que calmarlos. Arrullar, la-la-la bonito, y entonces sientes el momento —boom. Y luego otra vez arrullar, relajar, hacer reír, y todo. Pero esos momentos emocionales en una conferencia de carácter bello y potente deben estar previstos... Hay que contar dibujando, adornando».
«Palabra viva»: «Entonces se produce la culminación de la percepción, golpeamos la conciencia, hay que abrirles los ojos, golpeamos al manas, al descubrimiento, al entendimiento: "¿y no se puede mirar de otra manera, acaso no me lo había planteado?" —y conducimos hacia la sobresaturación. Introducimos deliberadamente algunos momentos complejos ya cerca del descanso, especialmente hacia el final de la conferencia. Y cuando sentís que llega la sobresaturación, el cansancio, el límite, la gente ya no percibe más, entonces hay que utilizar la última etapa, donde disminuye la percepción lógica y comienza otra, para golpear las emociones y el corazón. Las emociones y el corazón. Es antes del descanso obligatorio, y obligatorio antes del final de la conferencia. O sea, en esa parte en la que ya no entienden, hay que provocar en ellos mediante tal o cual conclusión, tal o cual relato sentimientos místicos, descarga, catarsis. Y tenéis que conducir la conferencia a ello conscientemente, usando precisamente ese instante en que la lógica, la mente dejan de funcionar, se sobresaturan y se activan otros mecanismos. Y cuando nos preguntan por qué dejáis lo más interesante al final de la conferencia, ahora entendéis por qué. Lo más interesante no se explica, se transmite por este tipo de catarsis. Y en ese contexto podéis construir la conferencia de modo que toda ella sea simple: una parte —introducción, otra parte —culminación, golpeamos la conciencia, y la tercera parte —emociones. Y el arte supremo, cuando construís una conferencia sobre grandes temas, dentro de cada gran tema que queréis desarrollar, se hacen estos pequeños ciclos: introducción — golpeamos la conciencia — emociones — relajamos, luego otra vez, otro tema: introducción — golpeamos la conciencia — emociones — relajamos. Y en el conjunto de la conferencia global hay una introducción clara, un "golpeamos la conciencia" claro y al final emociones — sentimientos elevados, altos estados de ánimo, esto debe ser igual que después del concierto de un gran maestro. Cuando lleguemos a eso, entonces podré decir: "vosotros sois mis instructores"».
Así pues, aquí se describe de forma muy explícita el proceso de control de la conciencia: desconexión del pensamiento lógico, intento de apelación exclusivamente a la percepción emocional, alternancia de momentos culminantes y de descarga psicológica. En tales entrenamientos se registra también el resultado deseado: pensamientos y sentimientos concretos que deben permanecer en los oyentes tras la conferencia:
«Manifestación de las 7 leyes...»: «Y en este contexto, desde el punto de vista de la conferencia, debéis llegar a un estado... de que vivís de una conferencia a otra, y que vuestros alumnos, vuestra gente, viven de una reunión a la otra con vosotros. Esto se llama el segundo logos o principio de la santificación, o maestría suprema. Aun sin atarse a vosotros, sin ser dependientes de vosotros, vienen a vosotros como a una fuente de la que pueden beber y seguir viviendo. Y cuando sienten de nuevo sed, vuelven y viven de vosotros. Y si no lo conseguís, entonces el instructorado no servirá de nada».
Para lograr con mayor éxito el resultado deseado se inculca a los oyentes el denominado «neolenguaje sectario». El principal especialista ruso en sectas Alexander Dvorkin señala: «Entre otras cosas Orwell descubrió esta ley: quien controla el lenguaje de una persona controla su conciencia. Pues, al ingresar en cualquier secta, la víctima empieza a hablar en su lengua. En nuestro caso esto puede ser en ruso, pero en él se produce una sutil sustitución de conceptos cuando las palabras clave adquieren otro sentido, y el adepto empieza involuntariamente a pensar en categorías propias de la secta» [3]. Precisamente eso ocurre en «Nueva Acrópolis». La dirección no oculta que induce a los oyentes a usar términos neolengüísticos con el fin de formar en ellos un nuevo sistema común de pensamiento y percepción.
«Manifestación de las 7 leyes...»: «La siguiente ley —la Ley de la Psique, que desde el punto de vista del instructor habla del proceso de creación de formas astrales y mentales colectivas. ¿En qué consiste teóricamente este proceso? Consiste en que si hay ideas y momentos que la persona no debe olvidar o que deben estar constantemente presentes en su vida y convertirse en motor de sus conciencias y revelaciones, hay que hacer que ciertas palabras, términos, se conviertan en léxico, en expresiones frecuentes en la vida cotidiana, en material de chistes, escenas, felicitaciones, brindis. Esto se llama forma astral-mental colectiva... El concepto "sueño", recordad, cuánto ya, o "la ciudad dorada". Ya todos los miembros dicen, despierta a quien quieras desde cualquier centro urbano: "Sueño, Don Quijote, ciudad dorada, esperanza, HAL, paciencia, esperanza forma de fe", —frases emblemáticas que son importantes no porque se utilicen, sino como prueba, como señal, como resultado de que algo ya se ha convertido en alma colectiva, es decir, en forma colectiva de pensamiento y percepción. Y esto, por supuesto, es tarea ardua por un lado, pero cuando das una conferencia o impartes una clase, hay que procurar volver, alimentar esas formas astral-mentales, pero con cuidado, sin provocar protesta, sin predicar. Y en realidad, como decía HAL, —es la creación de formas astral-mentales colectivas o, como se llama, bancos de carga, que luego actúan por sí mismos, como una especie de pequeños dévas, guardianes. Está en la base del trabajo con las emociones durante la conferencia o durante la sesión». Comentarios, como suele decirse, son superfluos...
Con justicia conviene señalar que el control de las emociones se aplica también a los propios instructores, llevándolos a un estado de fanática exaltación y total entrega:
«Manifestación de las 7 leyes...»: «El instructor debe estar permanentemente enfermo... Esto se llama estar enfermo por la idea. Estar enfermo por el propio instructorado... Y aunque esta frase se ha pronunciado diez mil veces desde distintos ángulos, que el instructorado es una misión, hay que vivir para ello... Y todas nuestras sesiones de instructores y los pequeños grupos y las conferencias, son solo un ensayo para detectar a lo largo de muchos años a sacerdotes, maestros de entrega… Esto es el eje, el canal, es por lo que vivimos».
Además de los signos citados, al control de las emociones pertenece también la inducción de fobias, es decir, la sugestión de miedos irracionales. Fobias tradicionales son el sentimiento de culpa y el miedo a abandonar la secta.
Cabe señalar que dichas fobias se inculcan de forma muy activa a los miembros de las FV. Los creadores del sitio No-acropol.info en la sección «Control de la conciencia» señalan:
«Incluso habiendo tomado la decisión de abandonar "Nueva Acrópolis", la persona, por regla general, no puede desprenderse completamente del pensamiento de que traiciona el "ideal", a las personas que confiaron en ella (tanto a dirigentes como a subordinados o compañeros), y a sí misma (su alma inmortal). Dentro de las FV la marcha de una persona se considera (en su mayor parte tácitamente) una traición —y esto influye inevitablemente en quienes se inclinan a abandonar la organización pero aún no han tomado la decisión final...
La vida de la persona que ha reconstruido su modo de vida y hasta su propia personalidad en torno a "Nueva Acrópolis" se desmorona al abandonar la organización. Se ve obligada a buscar un nuevo sistema de valores, un nuevo círculo de relaciones, con frecuencia un nuevo trabajo, a adaptarse a la vida "mundana". Por supuesto no es tan terrible, pero para alguien sometido a la influencia constante de la organización parece una catástrofe horrorosa.
En cuanto al alma, según la teoría de "Nueva Acrópolis", la persona que renuncia a su "destino" y viola el voto dado, como mínimo "pierde esa encarnación" (malgasta su vida), y en la siguiente encarnación le será increíblemente difícil "volver a encontrar su manada (hermandad)" — y sin ello la vida "no tiene sentido ni importa". Además, se considera que, "traicionando" a "Nueva Acrópolis", la persona pierde la oportunidad de la "evolución acelerada" bajo la guía de los maestros y se ve obligada a evolucionar lentamente, "como la gente normal" — lo cual ataca la sensación de "elección", el orgullo que en "Nueva Acrópolis" se cultiva de una manera tan recargada».
En efecto, los alumnos son conducidos a la idea de que la única vía posible de evolución de la humanidad (dharma) pasa por «Nueva Acrópolis», por lo que, con independencia de la elección personal, deberán transitar ese camino. Según la ideología de «Nueva Acrópolis», cada persona tiene una svadharma — «su ley», que simboliza su destino. Por tanto, si abandona la organización, no cambia su destino, pero complica de forma inimaginable el camino hacia su realización:
«Sobre la escolástica», p. 1 de la sección «Para los alumnos»: «Aceptadnos tal como somos o elegid otros caminos y caminad con Dios. Y que Él no os deje sin apoyo, y por su gracia volveréis a Nosotros en una de las siguientes vidas». Es interesante que esta expresión coincide casi textualmente con un enunciado del líder de una de las sectas destructivas más peligrosas —la Cienciología (dianética) de R. Hubbard: «O os vais y os recuperaremos en la próxima vida, o os quedáis y seréis más felices en esta vida» [4].
El sentimiento de culpa por los menores deslices ante «Nueva Acrópolis» (no necesariamente la salida) también se cultiva intensamente:
«Sobre la escolástica», p. 6 de la sección «Para los alumnos»: «No juegues con Nosotros, porque con ello juegas con tu Destino y malgastas el Amor que aquí te dan. Si de joven no aprendes a tomarte en serio lo Sagrado, al crecer te hallarás en la pobreza espiritual. No es una amenaza, sino una simple advertencia sobre la acción de la Ley de la Naturaleza, tan inexorable como la gravedad o el teorema de Pitágoras».
En lo que concierne a la EFC, estas fobias no son tan intensas y se refieren sobre todo a la búsqueda de sentido en la vida. «Nueva Acrópolis» en la conciencia de la juventud se asocia firmemente con el comienzo de la búsqueda espiritual y cierta cosmovisión. Por consiguiente, al abandonar la organización, los jóvenes retornan de nuevo al vacío y a la falta de espíritu, perdiendo la posibilidad de acercarse al Ideal.
Evidentemente, con una manipulación psicológica tan intensa no puede tratarse de ninguna conciencia y mucho menos de libertad de elección.
En «Nueva Acrópolis» se utilizan asimismo otras modalidades de control de la conciencia, en particular el control del pensamiento. En el nivel de la EFC esto se expresa, en primer lugar, en la construcción particular de la propia conferencia, cuando en distintas y con frecuencia contradictorias concepciones filosóficas se resaltan artificialmente rasgos comunes destinados a encauzar al oyente hacia la idea de que todas esas concepciones hablan de lo mismo, es decir, de la enseñanza de Jorge Livraga. De este modo se impone a los oyentes una conclusión que no es resultado de su propio razonamiento y análisis. Para mantener esa «unidad» existe también un detallado instructivo:
«Manifestación de las 7 leyes...»: «Cada una de mis conferencias, cada encuentro debe tener base en la anterior. Si leo a los estoicos —no puedo leer a los estoicos sin referirme al menos de forma indirecta a la conferencia previa, que trató sobre Buda, aunque la impartiera otra persona. De forma indirecta. Es decir, enlazando en una cadena y haciendo referencia a quien condujo la sesión antes que yo… Esto es para que, impartiendo vuestra reunión, saquéis conclusiones y podáis preparar ya al público para la siguiente. No solo con palabras. Preparar el terreno para el siguiente instructor, el siguiente impulso, el siguiente tema. Y preverlo en vuestra intervención. La esencia es (hablo ahora en plano horizontal) que a vosotros y a mí nos consiga crear esa cadena de impulsos».
Además de crear artificialmente la unidad de ideas en distintos temas, en «Nueva Acrópolis» se crea artificalmente la unidad de la percepción de la información:
«Manifestación de las 7 leyes...»: «Unir al grupo significa crear en la conferencia, en el encuentro, una pequeña alma colectiva o una forma colectiva, un banco colectivo, si recordáis. O despertar el alma colectiva. Y dirigirse no a individuos, sino al alma colectiva del grupo. Y el efecto de ese planteamiento será que lo que decís será oído por todos... Y si conseguís esa unidad del grupo, del alma colectiva del grupo, entonces ese inconsciente colectivo repartirá a cada cual lo que le sea pertinente... Es decir, no solo procurar que comprendan algo, sino enseñar a toda la cohorte a llegar a enfoques comunes de pensamiento y emoción. Trabajar pues en el llamado plano psíquico con ellos. Para que, al asimilar la información, aprendan a pensar, sentir, reconocer y reaccionar en consecuencia ante todo lo que les rodea. Y aquí, en este contexto, también dijimos, y HAL dice, especialmente para los instructores, al leer una conferencia trabajas simultáneamente con sistemas de pensamiento, con imágenes o con sistemas de sentir y procuras transformarlos».
En el nivel de las FV el control del pensamiento es más severo. En particular, como señalan los autores del sitio No-acropol.info en la sección «Control de la conciencia», en la organización existe una prohibición directa del pensamiento crítico:
«En la raíz de toda duda» está... el taimado kama-manas (término ocultista que designa la mente racional humana), que es fuente de ilusiones y conduce al "alumno" a razonamientos inútiles y errores. No se le puede confiar, es tonto confiar en él; en realidad, es el mismo "Satán" que reside dentro del hombre y lo tienta, deseando desviarlo del verdadero camino. La mente solo puede usarse como herramienta para resolver tareas prácticas "dictadas por el espíritu".
«Si quieres conocer» al maestro, convertirte en verdadero discípulo, «debes ir más allá de la racionalidad» —habitualmente suena como «escucha tu corazón», «tu voz interior», «la intuición» y similares. Se considera que, a diferencia de la mente, el «corazón», que se asocia con el espíritu (el alma inmortal) de la persona, es fuente de los únicos “impulsos” verdaderos para el progreso. Además, la capacidad de «oír la voz interior», muchas veces equiparada a «la voz del maestro», depende de cuánto «buen alumno» sea la persona. Es decir, los dirigentes poseen esa capacidad en mucho mayor grado que los miembros corrientes de las FV. Por ello a la persona a menudo se le aconseja escuchar su propio corazón, pero sin confiar demasiado en él, confiando plenamente solo en sus dirigentes.
En general la palabra «crítica» en «Nueva Acrópolis» es prácticamente un insulto. La «criticidad» figura en primer lugar en la lista de cualidades inadmisibles según el «código de honor del acropolista». La crítica se considera a priori manifestación de ambición personal y signo de que la persona es un «mal alumno».
Por ejemplo, a quien critica a su dirigente por decisiones tontas, autoritarismo, grosería, etc., se le dirá que un buen alumno, para quien importan la hermandad, la unidad y la realización del Gran Ideal, jamás caerá en la crítica».
Citemos un ejemplo que lo confirma. «Sobre la escolástica», p. 1 de la sección «Para los alumnos»: «No te ocupes de la crítica ni defiendas tus propias posturas, pues si lo haces serás expulsado por la misma puerta por la que entraste». Así, la presión psicológica sobre cualquier persona dudosa es tan fuerte que prefiere abandonar sus dudas antes que perder su «sentido de la vida» y su «destino» — «Nueva Acrópolis».
En cuanto a la actitud negativa hacia otras enseñanzas, creencias y religiones, en NA se manifiesta de forma específica. Ninguna religión se califica abiertamente de «propaganda satánica», pero a la vez, según la ideología acropolista, ninguna otra religión puede ser verdadera a priori. Según se afirma en «Nueva Acrópolis», toda religión contiene «valores humanos universales» y un conjunto de creencias «humanas» que tienen carácter secundario y sirven solo para dividir a las personas. Claro está que la mera afirmación de que la enseñanza verdadera está contenida únicamente en la ideología de «Nueva Acrópolis» (tratándose de una organización religiosa) no es por sí sola destructiva. Lo que alarma es la formación de una actitud negativa hacia la religión como factor de división social, como fenómeno que distrae a las personas de los «valores verdaderos». Para los miembros de «Nueva Acrópolis» condición invariable de la futura evolución es la unificación de las religiones; por consiguiente, cualesquiera sistemas religiosos tradicionales que conserven su identidad son automáticamente enemigos de la organización y estorban sus objetivos.
Entre los tipos de control de la conciencia se encuentra también el control del comportamiento, es decir, un sistema de deberes y prohibiciones destinado a reglamentar de forma estricta la vida del adepto y ocuparle por completo, no dejando espacio para un pensamiento crítico. En «Nueva Acrópolis» el control del comportamiento se aplica ampliamente a nivel de las FV. En el sitio No-acropol.info, en la sección «Control de la conciencia», se describe de la siguiente manera:
«La carga diaria del acropolista medio de las FV duplica aproximadamente la de una persona "normal". Además de su trabajo (o estudio) tiene obligaciones en "Nueva Acrópolis" que requieren su permanencia sistemática en las dependencias de la organización.
Oficialmente se exige a los miembros corrientes de las FV trabajar en "Nueva Acrópolis" al menos dos veces por semana; sin embargo en la práctica, en la sección de Moscú las personas que se ajustan a ese horario suelen ser consideradas pasivas. Tienen escasas posibilidades de llegar a ser dirigentes, pueden ser solo ejecutores de las indicaciones de sus superiores; además sufren la sensación de haber quedado "fuera de la vida de la escuela", lo cual resulta bastante doloroso. La mayoría de los dirigentes de nivel bajo trabajan en "Nueva Acrópolis" cada tarde de días laborables y los fines de semana enteros. Los dirigentes de nivel medio y superior suelen pasar en "Nueva Acrópolis" la mayor parte del tiempo: normalmente no tienen obligaciones sustanciales fuera de la organización (las parejas suelen formarse entre acropolistas, los vínculos con familiares apenas se mantienen, la mayoría de dirigentes trabaja en empresas acropolistas u otras estructuras).
Generalmente todos los sábados en "Nueva Acrópolis" se celebran largas reuniones generales de las FV, luego encuentros en pequeños grupos y el resto del día se dedica a trabajo práctico. Así, al menos uno de los dos días de descanso la persona debe pasar en "Nueva Acrópolis"...
Antes de acostarse cada acropolista de las FV debe analizar el día transcurrido y hacer una anotación en el diario. Durante años estuvo obligado además a rellenar la "tabla"; hace tiempo que rellenar las "tablas" dejó de ser obligatorio. Así, incluso el breve lapso que la persona pasa "a solas consigo misma" está reglamentado: debe reflexionar sobre temas relacionados con la evaluación de su correspondencia a los criterios de "alumno" (el concepto "alumno" es a la vez designación de los miembros de las FV y definición del Ideal hacia el que deben tender por el camino de la autosuperación).
Además, esas "tablas" determinaban en gran medida toda la jornada del acropolista: reglamentaban la hora de sueño, las comidas, exigían controlar las emociones, los pensamientos y vivir el día intensamente (esto es, cada momento debe dedicarse bien a un trabajo concreto, bien a la reflexión sobre temas dados). El "tiempo vacío" (viajes en transporte, esperas forzadas, etc.) se recomienda dedicarlo a la lectura de la literatura "correcta" y a la "elevación de la conciencia" (ejercicios de visualización de la imagen del fundador de la organización, Jorge Ángel Livraga, y de otras imágenes sagradas vinculadas a "Nueva Acrópolis"), así como a reflexiones sobre: "¿qué alumno soy?", "¿cuáles son mis defectos?", "¿qué espera de mí el maestro?" y parecidos».
En el nivel de la EFC el control del comportamiento se intensifica gradualmente en función del tiempo de permanencia en la organización. Al inicio las clases de la EFC se celebran solo una vez por semana —en un día laborable, por la tarde, durante dos horas y media. Luego empiezan los llamados «diálogos» —encuentros en casas los domingos donde se discuten los temas estudiados en la Escuela. En esencia, esos «diálogos» son seminarios para afianzar el material aprendido y responder a preguntas. Después el alumno es atraído a diversas acciones supuestamente caritativas (impartir clases en orfanatos, eventos ecológicos), cuya finalidad es crear la imagen positiva de «Nueva Acrópolis» en la sociedad. Los domingos se prepara a dichas acciones. Luego a los oyentes se les comienza a invitar a «Nueva Acrópolis» todos los días con el pretexto de ayudar a la «Escuela» en la preparación de sucesivos actos. Además son invitados a variados seminarios y mesas redondas. Con el tiempo «Nueva Acrópolis» se convierte en el sentido de la vida de los alumnos y en su único contenido.
El control de la información apenas se aplica a nivel de la EFC, pero sí se utiliza en las Fuerzas Vivas. El sitio No-acropol.info en la sección «Control de la conciencia» informa:
«La lectura de literatura "ajena" (libros, periódicos, etc.) y la visualización regular de programas de televisión en "Nueva Acrópolis" no está prohibida. Pero no es especialmente bienvenida. Por ejemplo, de los dirigentes de autoridad a menudo se puede escuchar frases como "eso embrutece", "personalmente yo solo veo las noticias en la televisión", "¿para qué vas a leer esa tontería?" y similares. Está bastante extendida la opinión de que leer las obras de E.P. Blavatsky y otros teósofos, H.A. Livraga, D.S. Guzmán (actual dirigente de la organización internacional "Nueva Acrópolis"), y una serie de otros libros y la revista "Nueva Acrópolis" es suficiente para el "desarrollo integral de la personalidad". De hecho, incluso para leer esa literatura la mayoría de acropolistas rara vez tiene tiempo.
El control informativo dentro de las mismas FV es bastante eficaz gracias a la rígida estructura jerárquica, a la organización del tiempo y a la propaganda hábilmente desplegada. La estructura jerárquica prácticamente excluye la llegada de información "inútil" desde los niveles superiores a los inferiores, y la clara organización de reuniones y otros actos limita la difusión de información horizontalmente...
Otro factor que restringe la difusión de información es el mecanismo de información (no usemos la palabra "delación") incorporado en el propio sistema. Los dirigentes escriben regularmente informes sobre sus subordinados, y cualquier palabra dicha puede ser registrada y evaluada. Con frecuencia amigos de la persona informan a los dirigentes sobre sus "dudas" y "desvaríos", para que estos puedan "ayudarla".
La difusión de rumores en "Nueva Acrópolis" también está controlada de forma bastante hábil: se generan la cantidad adecuada de rumores por parte de los dirigentes en la medida necesaria para saciar el hambre informativo. La información procedente del "mundo exterior" se comenta y se explica periódicamente en los encuentros de las FV. Por ejemplo, cuando en 2000-2001 bastantes miembros de las FV abandonaron la organización, a los que permanecieron no se les recomendó comunicarse con ellos y, por seguridad, mediante rumores e insinuaciones se dio a entender que los que se fueron "traman intrigas contra Acrópolis".
Así, en «Nueva Acrópolis» se emplean todos los tipos de control de la conciencia, que no dejan posibilidad a los miembros de la organización de efectuar su propia elección libre.
- ¿Cuál es la actitud de NA respecto al mundo exterior? A la persona que llega por primera vez a «Nueva Acrópolis» se le convence de que «Nueva Acrópolis» es una organización cultural y de divulgación laica cuya finalidad es la máxima integración de la gente en el patrimonio cultural de la sociedad. Por tanto, es lógico suponer que la tarea de tal organización es integrar al individuo en la sociedad, enseñarle a amar el mundo circundante y a valorar su cultura. Sin embargo, en la práctica sucede lo contrario. Uno de los rasgos principales de las sectas totalitarias es la creación de una suerte de «muro» entre el adepto y el mundo exterior. Es comprensible: al establecer el control sobre la conciencia es necesario proteger al adepto de las influencias externas diferentes a las sectarias. Cuanto menos se oriente el adepto hacia fuera, más fuertemente queda anclado en la secta y más dependiente es de ella. Por eso para la dirección sectaria es tan importante romper todos los lazos externos de los adeptos que puedan sacarlos del control totalitario del sistema. En «Nueva Acrópolis» esto se manifiesta en una especie de culto de la amistad y del amor. El amor verdadero, según la ideología de «Nueva Acrópolis», es el encuentro de personas que ya han estado juntas en vidas pasadas. Así, la persona que no cree en la reencarnación ya no puede ser esa «media naranja». Más aún, el amor verdadero está inextricablemente ligado al «destino», por lo que relaciones que obstaculicen la labor de la persona para «Nueva Acrópolis» no tienen derecho a existir. Si a esto se añade la obligación frecuente de los miembros de las FV de mentir a sus familiares y a oyentes corrientes ocultando la existencia de simbología, rituales e instrucción de procesamiento de los alumnos, y la enorme dedicación temporal de los miembros del núcleo interno de la organización, resulta evidente que los vínculos de los acropolistas con familiares y amigos se destruyen automáticamente.
La actitud de «Nueva Acrópolis» hacia el mundo es en general muy negativa. Conviene recordar que la organización está interesada en garantizar el máximo control sobre la conciencia de los adeptos y por ello interesada en protegerlos de influencias naturales procedentes de múltiples fuentes: medios de comunicación y obras de arte incluidas. El mundo circundante, según la enseñanza de «Nueva Acrópolis», está en decadencia, sumido en el materialismo y es portador del mal —en contraposición a «Nueva Acrópolis». Aquí se manifestan la típica doctrina en blanco y negro de las sectas totalitarias —división entre organización y mundo exterior según el principio nosotros/ellos.
«Sobre la escolástica», p. 1 de la sección «Para los alumnos»: «Para la conservación y perpetuidad de nuestra "Hermandad Filosófica" necesitamos jóvenes que no quieran malgastar su tiempo en las tonterías del mundo en decadencia. Somos jóvenes y fuertes —y nada nos hará de otro modo».
Allí mismo, p. 7 de la sección «Para los profesores»: «En el mundo contemporáneo, saturado de política de pacotilla, sectarismo, fantasías absurdas, miedos irracionales y odio sembrado adrede, la juventud es sometida a "lavado de cerebro"».
La actitud de los miembros de las FV hacia el mundo se traslada también a su trato hacia los oyentes de la EFC. «Manifestación de las 7 leyes...»: «Cuando venís con vuestro pequeño fuego, con vuestro pequeño impulso, dispuestos, veis rostros ante vosotros, y en realidad ellos en cierto contexto se convierten para vosotros en finos, queridos enemigos, porque cuando llegáis con algo nuevo, y ellos aún permanecen en lo viejo, en su inmovilidad, en su ceguera, en sus ‹adornos› y pequeñeces. El primer estado que surge es armarse con casco, escudo, como Don Quijote contra molinos de viento, eso es la Ley de la Acción... Cuidado, no se trata de luchar para explicar algo mejor o para recordar algo y añadir información, sino de lucha entre la luz y la oscuridad... Es una lucha que los maestros de alto nivel, tipo Delia, HAL, grandes maestros, realizan conscientemente, porque ellos entran y saben de inmediato lo que flota en la atmósfera y qué hay que atacar, qué hay que cortar, qué hay que desarrollar».
Por tanto, el propio proceso de enseñanza las FV lo perciben como una guerra contra sus alumnos.
- ¿Es «Nueva Acrópolis» una secta totalitaria? Teniendo en cuenta lo expuesto puede concluirse que en «Nueva Acrópolis» están presentes todos los rasgos de una secta totalitaria. Más aún, la caracterización inicial de «Nueva Acrópolis» no solo resulta no corresponder a la realidad, sino que se refuta con exactitud contraria. Así, la persona que acude a la «escuela filosófica» con la finalidad de conocer la sabiduría antigua se encuentra inmersa en una secta oculto-pagana totalitaria. Subrayemos una vez más que las principales acusaciones contra «Nueva Acrópolis» no consisten en que tengan una enseñanza distinta de la de la Iglesia Ortodoxa o de cualquier otra, sino en que ocultan a los neófitos el mero hecho de la existencia de esa enseñanza y conducen a los adeptos a su aceptación mediante manipulaciones y metodologías de control de la conciencia, vulnerando con ello el inalienable derecho del individuo a la libre elección de su cosmovisión.
[1] Diácono A. Kuraev, «¿Quién envió a Blavatsky? (polémica con Kseniya Myalo y otros roerijistas)». [2] A. Dvorkin, «Sectología: sectas totalitarias», 2003, p. 70. [3] A. Dvorkin, «Sectología: sectas totalitarias», 2003, p. 52. [4] Conferencia del 31.12.1961 «La posesión: cualidad de la capacidad de lograr». La cita se reproduce en la Carta informativa I HELP CIS n.º 16 de 01.11.05.